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Creí que esto era un tema de inteligencia, no una apelación a intereses individuales.

Hoy, al leer el texto del señor Robleto, en su artículo acerca del efecto Dunning-Kruger: “¿Por qué personas tontas se creen inteligentes?” (https://goo.gl/2U8Z5V) uno puede darse cuenta que, cual migaja para Hansel y Gretel, deja una frase que reboza de inteligencia, por la frase en sí misma, por la señal enviada, porque apela a ser encontrada y porque, curiosamente, no desarrolla la idea que deja con la frase. Al parecer el señor Robleto goza de esa frase furtiva, sin inocencia alguna, que deja caer; mientras desarrolla el texto, apelando a la idea principal del mismo, que responde a la pregunta formulada en el título.

En el texto se desarrolla la respuesta y se explica que “el efecto Dunning-Kruger es una distorsión del pensamiento que podría sintetizarse de la siguiente manera: las personas tontas se creen más inteligentes de lo que son y las personas inteligentes se creen más tontas. O quizás sería más exacto decir: las personas ignorantes están seguras de que saben mucho y quienes saben mucho se sienten ignorantes.”

Bien, la frase que me llamó la atención se encuentra al final del segundo párrafo, a la cual le antecede una que la contextualiza y que deja ver que el texto desarrollado en su totalidad, tiene precisamente un pre-texto. El artículo hay que leerlo completo.

La frase es: “Sobra decir que a mayor jerarquía mayor daño se puede causar y, por ende, ocasionar más preocupación concomitante.”

Es decir, que Robleto nos advierte del efecto que las personas ignorantes estén seguras de que saben mucho y quienes saben mucho se sientan ignorantes, pero es mucho más dañino a mayor jerarquía. ¡Claro! porque es ahí donde se toman las decisiones que afectan a otros. Porque es una minoría que, presumiéndose a sí misma más inteligente, dañará más y a un mayor número, cuanto más alto se encuentre en la escala de decisión.

El efecto Dunning-Kruger a nivel individual y en ausencia de poder y capacidad para influir en otras personas, tiende a la inocuidad. Pero cuando se piensa en escala social, como cuando se encuentra en cuerpos colegiados y en presencia de poder y capacidad para impactar a grupos sociales enteros, se vuelve dañino, cuando menos “preocupante”, como lo advierte el autor.

Sin duda, es un asunto más que preocupante, porque, no hablemos de ignorancia absoluta, sino relativa, cuando quienes toman decisiones desconocen no de todo, sino de materias específicas (como la tributaria o fiscal por ejemplo); o cuando por ejemplo, no hablemos de ignorancia que deviene en “natural”, auspiciada por las condiciones propias, biográficas e individuales, materiales u objetivas, de la o las personas que la experimentan; sino aquella ignorancia que se erige como auto infringida o propiciada, para evitar asumir responsabilidades mayores, incluso superiores a su propios intereses. Ahí sin duda, estamos como agregados sociales y como sociedad entera, en peligro, en riesgo y a veces se alcanza el daño, de sufrir las consecuencias de obcecadas posiciones y decisiones, basadas en visiones fundamentadas en intereses propios; en negación de consideraciones superiores.

En fin. Hay otros textos de Robleto que sin duda son y serán interesantes. ¡A propósito! el que escribiera el pasado 25 de julio (https://goo.gl/3BnkzF) … ¡qué casualidad!

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Gustavo Araya

Director/Presidente at Instituto Ciudadano
Politólogo y Máster (Magister Scientiae) en Comunicación (graduación de honor). Profesor en las áreas de Investigación, Audiencias, Recepción y Teorías de la Comunicación, en grado y postgrado en Comunicación de la Universidad de Costa Rica, desde 2005.

Con 20 años de trabajo profesional como investigador, consultor, en las áreas Comunicación Política, Opinión Pública, Inteligencia de Mercados y Gestión de Ciudadanía. Ex Director de la Unidad de Monitoreo y Análisis de la Presidencia de la República en Costa Rica (1994-1998) y Ex Director de Estudios de Opinión Pública para Centroamérica y República Dominicana para las compañías CID-Gallup (1999-2007), GfK (2007-2008) e Ipsos en Centroamérica (2008-2010).
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